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CONSTITUCIÓN DE LA ORDEN DE CABALLERÍA


REAL ORDEN MILITAR DE SAN CARLOS

 

 

 

 

CONSTITUCIÓN

 

Del Carácter y de las Finalidades de la Orden

 


Artículo 1

La REAL ORDEN MILITAR DE SAN CARLOS, denominada abreviadamente como “Orden de los Caballeros de San Carlos”, es una Orden de Caballería Internacional, y de inspiración Cristiana, dedicada al Santo Obispo Carlos Borromeo, en directa continuidad con la Orden original fundada en Portici (Nápoles), por el Rey Carlos III de Borbón en fecha 22 de octubre de 1738. La sede internacional de la Orden queda fijada en la ciudad suiza de Lugano, principal lugar de la actividad pastoral de San Carlos en favor del Cristianismo y su sede operativa en la ciudad de Barcelona, España, lugar de residencia del Príncipe Gran Maestro y donde la Orden será gestionada a través de la asociación: Archí-confraternidad de San Carlos, inscrita en el departamento de Justicia, Dirección General de Derecho y Entidades Jurídicas de la Generalitat de Cataluña con el Numero: 39458 con fecha del 13 de Julio de 2009.

 

La Orden fue fundada para premiar a todos aquellos que se hubieran distinguido en la defensa del propio Soberano y del propio territorio. El propio Rey se proclamó Soberano y Gran Maestro de la misma, instituyendo para el Gran Maestro el título de “Príncipe Gran Maestro”.

 

Artículo 2

La Orden ha sido reconstituida por Su Alteza Serenísima el Príncipe don Rafael Andújar y Vilches de San Bartolomeo, con la intención y la voluntad de volver a dar vida y vigor a los inmortales principios que llevaron a la creación de la Orden en 1783 y que, por los acontecimientos históricos vinculados a las vicisitudes de la Corona, no tuvieron continuidad. La reconstitución retoma todos los principios y fundamentos de la constitución y compromete la Orden así renacida a la salvaguarda de todos los fundamentos y valores, así como a los principios de soberanía, extraterritorialidad, internacionalidad, espíritu religioso y valores del cristianismo, en el permanente ejercicio de sus antiguos derechos, privilegios y prerrogativas.

 

Artículo 3

La Orden quedará protegida por Su Alteza Serenísima, el Príncipe don Rafael Andujar y Vilches de San Bartolomeo, mientras éste se halle en vida, y seguidamente por sus herederos, tanto masculinos como femeninos, siempre que no se hubiera dispuesto de otro modo mediante un acto de voluntad o de sucesión dictado por el Príncipe Gran Maestro. En el momento de su constitución inicial, se confió la protección celeste de la Orden a San Carlos, cuya solemnidad del 4 de noviembre, queda fijada como festividad de la Orden y día de precepto.

 

 Artículo 4

La Orden se gobierna, como en la primera constitución, por el Gran Consejo de la Orden, presidido, nombrado y convocado por el Príncipe Gran Maestro, e integrado por: el Canciller (Ministro de Gracia y Justicia), el Maestro de Ceremonias (Ministro de Asuntos Internos), por el Tesorero (Ministro de Hacienda) y por el Secretario (Primer Ministro). Además de los ministros principales, son miembros de derecho del Gran Consejo todos los Priores (Delegados de la Orden para los Estados, Regiones o Territorios) así como todos los Consejeros de asuntos específicos que el Príncipe Gran Maestro pudiera nombrar.

 

La vacante en un cargo se produce por dimisión de su titular o por remoción dictada por el Príncipe Gran Maestro.

 

Artículo 5

Los caballeros de la Orden se agrupan en dos categorías, de Justicia, con respecto a todos aquellos que aportan pruebas de nobleza, y de Gracia, con respecto a todos los demás.

 

Las categorías de la Orden, con respecto a los señores, son:

 

- Caballero

- Comendador

- Gran Cruz

- Gran Cruz con placa

- Gran Cruz con placa y collar

 

Las categorías, con respecto a las damas, son:

 

Los grados de caballería para las damas, en orden ascendente de antigüedad, son:

 

- Dama

- Dama Comendadora

- Dama de Gran Cruz

- Dama de Gran Cruz con placa

- Dama de Gran Cruz con placa y collar

 

Artículo 6

La Orden se compromete principalmente en actividades benéficas, en la promoción de la caridad y en la defensa de los Derechos Humanos frente a todos los dogmas contrarios.

 

Artículo 7

La Orden podrá acordar tener también Protectores Religiosos y Capellanes.

 

 

Artículo 8

La Orden reconoce los Derechos Hereditarios de los miembros y protege la propiedad privada en forma de títulos nobiliarios y de blasones individuales.

 

La Orden es ennoblecedora, pudiendo otorgar el Príncipe Gran Maestro, tanto motu proprio como a petición del Gran Consejo, los siguientes títulos nobiliarios a Caballeros merecedores de tal honor:

 

- Barón de San Carlos

- Vizconde de San Carlos

- Conde de San Carlos

 

Artículo 9

El órgano ejecutivo de la Orden para las actividades diplomáticas y legislativas es el Gobierno de la Orden, al que le han sido conferidas atribuciones legislativas plenas con respecto a la administración de la Orden y a su relación con órganos de gobierno externos.

 

Artículo 10

El Gobierno ostenta las funciones legislativas. Las Leyes, los Códigos y los Decretos emanados del Gobierno deberán ser ratificados, en un plazo de 30 días, por el Príncipe Gran Maestro y, de no producirse tal ratificación, quedarán automáticamente anulados.

 

Artículo 11

Los contratos entre los miembros se concluirán conforme a las Leyes y los Códigos de la Orden incluyendo, sin carácter exhaustivo, a todos aquellos que versen sobre, asociaciones, sociedades, donaciones, sucesiones, matrimonio, divorcio y separación.

 

A este respecto, los miembros podrán en todo momento resolver sus controversias de común acuerdo y por escrito. De producirse algún posible desacuerdo entre las partes contratantes, y siempre que no se hubiera hecho constar de manera expresa lo contrario, no podrán recurrir a la magistratura ordinaria del estado en cuyo territorio hubieran tenido origen tales contratos, resolviéndose la controversia mediante un procedimiento arbitral de carácter vinculante.

 

El procedimiento arbitral lo llevará a cabo un grupo formado por tres árbitros, miembros de la Orden, de los cuales dos serán designados por cada una de las respectivas partes, siendo el tercer árbitro (con funciones de presidente) designado por el Príncipe Gran Maestro.

 

El laudo arbitral obligará a las partes contratantes.

 

Artículo 12

El órgano consultivo de la Orden es el Consejo Supremo, que está obligado a respetar las Leyes y los Decretos emanados del Gobierno de la Orden.

 

Artículo 13

El Consejo Supremo estará integrado por el Príncipe Gran Maestro, por todos los miembros del Gobierno y del Gran Consejo, así como por un mínimo de diez (10) miembros electos. Únicamente se podrá mantener el ejercicio del cargo hasta el momento en que se alcancen los setenta y cinco (75) años de edad, si bien, mediante Decreto especial del Príncipe Gran Maestro se podrá prorrogar el cargo con carácter vitalicio.

 

Los miembros electos deberán ostentar la Gran Cruz o la condición de Caballeros de Justicia y, siempre que resulte posible, deberán ser originarios de diferentes áreas geográficas.

 

Todos los miembros del Consejo Supremo, mientras se hallen en el ejercicio de su cargo, ostentarán el título de Senador de la orden de San Carlos.

 

Artículo 14

El Príncipe Gran Maestro es, de derecho, Presidente del Consejo Supremo. En su ausencia presidirá el Consejo Supremo el Primer Ministro o el Ministro de Gracia y Justicia.

 

Artículo 15

Las sesiones del Consejo Supremo deberán convocarse y celebrarse de conformidad con las Órdenes Permanentes de los Consejos Supremos. Existirá quórum con el cincuenta por ciento (50%) más uno.

 

Artículo 16

El Consejo Supremo, entre sesión y sesión, delegará en miembros del Gobierno parte de las facultades y funciones ejecutivas que le son propias.

 

Artículo 17

Las Asambleas de Priores se celebrarán normalmente con carácter anual y por lo general antes de cualquier sesión del Consejo Supremo. Todos los acuerdos tendrán la consideración de consultivos.

 

Artículo 18

El Príncipe Gran Maestro es el jefe constitucional hereditario de la Orden. Goza de todos los antiguos derechos, privilegios y prerrogativas tradicionalmente debidos al carácter soberano de su cargo, o inherentes al mismo, y que éste podrá ejercitar en cualquier ámbito.

 

Cuando se extingue la descendencia hereditaria o resulta imposible la sucesión, su elección recae sobre el Consejo Supremo. Una vez elegido, podrá mantenerse en el cargo ad vitam, salvo que opte por renunciar al mismo anticipadamente o se viera impedido de manera permanente para llevar a cabo sus deberes, como deberá acreditarlo el Primer Ministro y el Ministro de Gracia y Justicia.

 

Artículo 19

El Príncipe Gran Maestro podrá elegir, para que le asistan, a un Lugarteniente y/o a un Gobernador.

 

En el período comprendido entre el fallecimiento o la renuncia del Príncipe Gran Maestro y la elección de un sucesor permanente o, en caso de que por cualquier otro motivo quedara vacante el cargo de Príncipe Gran Maestro, el Lugarteniente o el Gobernador, caso de haber sido elegidos, actuarán por propia iniciativa y, en caso contrario, el Primero Ministro asumirá los poderes.

 

Caso de que se hubiera designado a un Lugarteniente ad interim, éste se mantendrá en el cargo hasta el momento en que se proceda a la elección del sucesor del Príncipe Gran Maestro. A partir de ese momento cesará en su cargo el Lugarteniente ad interim.

 

Artículo 20

El Gran Canciller es responsable de la ejecución de las decisiones políticas del Gobierno y del Consejo Supremo, así como de certificar y registrar las actividades de la Orden. El Gran Canciller se mantendrá en el cargo por un período de tiempo indefinido, conforme al criterio discrecional del Príncipe Gran Maestro.

 

Artículo 21

Cabe conceder a algunos miembros ancianos del Consejo Supremo de la Orden el privilegio de mantenerse en el Consejo Supremo. Su situación será de la Miembro Honorario Vitalicio. Cabe la remoción de estos Miembros Honorarios Vitalicios en los supuestos de violación de las reglas o cuando los mismos resulten perjudiciales para las funciones del Consejo Supremo. Los Miembros Honorarios Vitalicios no tendrán derecho de voto en el Consejo Supremo, si bien sí participaran en las deliberaciones con funciones consultivas. Los Miembros Honorarios Vitalicios conservarán de por vida el título de Senador de la Orden de San Carlos.

 

Artículo 22

El Príncipe Gran Maestro goza de la facultad de nombrar a un Gobernador de la Orden. De llevarse a cabo su elección, gozará de las facultades que se expresen en el decreto de su nombramiento.

 

Artículo 23

El Príncipe Gran Maestro, o el Gobernador, gozan de la facultad de nombrar a un Secretario General de Estado. De llevarse a cabo su elección, sus facultades de inspección, control y supervisión constarán en un decreto específico así como en las posibles modificaciones ulteriores del mismo.

 

Artículo 24

El idioma oficial de la Orden es el inglés. No obstante, todas las Leyes y Decreto de los órganos jurisdiccionales pueden compilarse y formularse en el idioma más apropiado. De producirse algún conflicto, el Príncipe y Gran Maestro, o el Gobernador, dictará la versión final y definitiva del documento en cuestión.

 

Artículo 25

La Orden puede igualmente expedir a personas meritorias de cualquier credo, un Certificado de Mérito especial, que está reservado a quienes no ostenten la condición de miembro.

 

Artículo 26

Los grados previos a la acolada, con respecto a los caballeros, son:

 

(i) Paje

(ii) Donado

(iii) Escudero

 

Los grados previos a la acolada, con respecto a las damas, son:

 

(i) Dama de Honor

(ii) Damisela

(iii) Hermana Sirviente

 

Artículo 27

Los grados eclesiásticos de la Orden, en orden ascendente de antigüedad, son:

 

(i) Oficial religioso

(ii) Superior Religioso

(iii) Superior Religioso Jefe

 

Artículo 28

La condición de miembro de la Orden está restringida a los seguidores profesos de cualquier nacionalidad cuyo mérito, reputación y prueba de sincera intención resultan aceptables bien para el Priorato o para el Gran Priorato que resulte competente, y que se hallen preparados para honrar y defender los altos ideales de la Orden así como a contribuir a la salvaguarda, el crecimiento y el esplendor de la mismas.

 

Artículo 29

La edad mínima para ser admitido a los grados caballerescos es de 21 años. Los Escuderos y las Damiselas deberán haber alcanzado los 18 años de edad y los Pajes y las Damiselas de Honor deberán haber alcanzado la edad de 15 años.

 

Artículo 30

Las solicitud de admisión deberán dirigirse en primera instancia al Prior que resulte competente, y a las mismas deberá adjuntarse la documentación que en cada momento pudiera establecerse. El Consejo del Priorato procederá al examen de la documentación y a disponer lo necesario para una entrevista con el candidato. En caso de que éste quedara satisfecho, se remitirá la documentación al Canciller por mediación, en su caso, del Gran Priorato.

 

Artículo 31

La admisión en la Orden se realizará con una investidura una vez transcurrido un período de prueba de postulación. Todas las investiduras deberán ser autorizadas por el Gran Consejo de la Orden.

 

Artículo 32

El uniforme oficial de la Orden, para los Caballeros y para las Damas, se establecerá mediante decreto del Príncipe Gran Maestro. En este decreto se incluirá igualmente la descripción de las capas, de las condecoraciones y de las enseñas.

 

Artículo 33

Los derechos de cancillería que estuvieran establecidos (derechos de traspaso) deberán satisfacerse antes de la investidura, debiendo abonarse únicamente al Tesorero de Estado.

 

Artículo 34

Todos los miembros de la Orden están obligados a aportar un óbolo anual a la sede central de la Orden, así como a contribuir a las obras de caridad de su Priorato.

 

Artículo 35

La admisión formal en la Orden, la formalización de la acolada, o la designación para un determinado grado, honor o cargo de mayor rango, se celebrarán conforme a los ritos y ceremonias tradicionales y en los momentos y lugares que se entiendan más deseables y convenientes. En estas ocasiones, así como en todas aquellas reuniones con respecto a las cuales así se acordara mediante decreto, se utilizará la capa y el emblema de la Orden.

 

Artículo 36

De acuerdo con la tradición, los postulantes de Órdenes Religiosas y aquellos que sean Ministros del Señor, no recibirán la acolada ni a los mismos se les conferirá un grado caballeresco. Ostentarán el título de Oficiales Religiosos o de Superiores Religiosos de la Orden, salvo que no deseen ser más que Caballeros.

 

Artículo 37

La promoción en el seno de los rangos previos a la acolada y desde la acolada hasta los rangos caballerescos está sujeta a que el miembro en cuestión haya alcanzado la edad establecida y a que haya servido a la Orden de un modo ejemplar.

 

Artículo 38

La promoción al grado caballeresco más elevado se concede con ocasión del cumplimiento del número establecido de años de servicio ejemplar en la Orden o en reconocimiento de una aportación sustantiva al trabajo de la misma.

 

Artículo 39

La Orden se organiza en Grandes Prioratos, Prioratos y Encomiendas, que gozan de autonomía en todo tipo de cuestiones excepción hecha de las establecidas en el presente texto y de las reservadas al Gobierno o al Consejo Supremo.

 

Artículo 40

El Príncipe Gran Maestro podrá designar a un Oficial Superior delegado para servir de enlace entre los Grandes Priores y el Príncipe Gran Maestro y el Gobierno de la Orden. Le corresponde la supervisión del funcionamiento regular de los Prioratos que le hubieran sido asignados. La descripción de su cargo se definirá en función de cada caso.

 

Artículo 41

Recaerá sobre el Consejo Supremo, en consulta con la Asamblea de Priores, la misión de fijar las obras de caridad que hayan de llevarse a cabo por parte de la Cancillería. Las recomendaciones de la Asamblea de Priores serán siempre tomadas en consideración para la preparación de una agenda viable.

 

Artículo 42

El Príncipe Gran Maestro, o el Gobierno, podrán autorizar la creación de Prioratos y de Encomiendas en función de las necesidades y de las solicitudes de la Orden. Por lo general un Priorato comprenderá, como mínimo diez, (10) cofrades bajo la jurisdicción de un Prior, y una Encomienda comprenderá por lo general, como mínimo, cinco (5) cofrades bajo la jurisdicción de un Comendador.

 

Artículo 43

Salvo en el caso de la primera designación, que se formaliza mediante decreto del Príncipe Gran Maestro, cuando se autoriza un nuevo Priorato, los Priores se eligen de entre los miembros del Priorato y se mantienen en el cargo durante un período de tres (3) años. Cabe la reelección de los mismos, si bien éstos deberán retirarse al alcanzar los setenta y cinco (75) años de edad. La elección de Prior deber ser ratificada por el Príncipe Gran Maestro y por el Gobierno.

 

Artículo 44

En la administración del Priorato, junto al Prior, existirá un Consejo del Priorato, formado por los Oficiales del Priorato y por aquellos demás miembros que pudiera acordarse. Las sesiones del Consejo del Priorato se convocarán y se celebrarán de conformidad con las Órdenes Permanentes del Consejo del Priorato.

 

Artículo 45

El Prior es, de derecho, Presidente del Consejo del Priorato.

 

Artículo 46

Un Prior puede ser elevado al grado de Gran Prior y, mediante decreto del Príncipe Gran Maestro, puede ser designado responsable de varios Prioratos.

 

Artículo 47

Los Oficiales del Priorato serán:

 

(i)      El Vice-Prior, que presidirá y actuará en ausencia del Prior.

 

(ii)     El Primer Secretario, que será responsable de la Secretaría y de las demás cuestiones propias del cargo.

 

(iii)     El Limosnero, que será responsable de las cuestiones financieras.

 

(iv)    El Maestro de Ceremonias, que será responsable de todas las ceremonias y de todas las cuestiones relativas a los emblemas y a los uniformes de las Orden.

 

(v)     El Hospitalario, que será responsable del servicio hospitalario.

 

(vi)    El Superior Religioso Jefe (normalmente un Superior Religioso de una de las principales confesiones) será responsable de las ceremonias religiosas.

 

Artículo 48

Los Oficiales del Priorato y los miembros ordinarios del Consejo del Priorato serán elegidos por un período de tres (3) años. Cabe la reelección de los mismos, si bien éstos deberán retirarse al alcanzar los setenta y cinco (75) años de edad.

 

Artículo 49

El Prior, junto con los Oficiales del Priorato, deben llevar un correcto registro de todos sus actos y transacciones, siendo responsables de la elaboración de las cuentas anuales relativas a la totalidad de las cantidades recibidas y desembolsadas por el Priorato. Estos registros y documentos están a disposición del Secretario General de la Orden.

 

Artículo 50

Recaerá sobre el Consejo del Priorato, en consulta con los miembros del Priorato, la misión de fijar las obras de caridad que hayan de llevarse a cabo por parte del Priorato.

 

Artículo 51

Cabe la constitución de Encomiendas para dar respuesta a las necesidades de los miembros de una zona concreta de un Priorato previamente existente, correspondiente en este supuesto el nombramiento de Comendador al Prior con jurisdicción competente, sujeto este nombramiento a confirmación por parte del Príncipe Gran Maestro o del Gobierno.

 

Artículo 52

Los postulantes que por motivos de residencia, o por motivos políticos o de otro tipo, no estuvieran asignados a un Priorato o a una Encomienda, quedarán acogidos gremio religionis, dependiendo directamente de la Gran Cancillería.

 

Artículo 53

Aquellos miembros cuyos actos, cuya conducta o cuyo comportamiento resulte lesivo para la dignidad de la Orden o incompatible con su estatus caballeresco o religioso podrán ser citados para comparecer ante un Tribunal de Honor, convocado por el Príncipe Gran Maestro.

 

En los casos de especial gravedad, y mediante decreto, cabe la remoción de un miembro de su cargo así como su expulsión.

 

Artículo 54

La presente Constitución ha sido promulgada por Su Alteza Serenísima el Príncipe don Rafael Andújar y Vilches de San Bartolomeo.

 

 

 

 

Don Rafael Andújar y Vilches

Príncipe de San Bartolomeo